lunes, 12 de noviembre de 2012


Entrevista con Jaime Guillot, CEO de Fight Technology


Practicar un Arte marcial durante muchos años exige perseverancia, paciencia y tranquilidad. Tres virtudes sin las cuales resulta imposible desarrollar la capacidad de concentración que permite escuchar al cuerpo, controlar la mente y mejorar gracias a ello la ejecución de cada movimiento y de cada golpe .
Jaime Guillot de Mergelina, CEO de Fight Technology cuyo apellido evoca al de los protagonistas de los antiguos poemas épicos medievales, ha practicado artes marciales durante más de diez años. Decidimos entrevistarle porque un buen día tuvo la idea de crear un sistema capaz de medir la precisión, velocidad y potencia de los golpes. Pensó que gracias a él quienes practican artes marciales podrían conocer mejor su evolución cuando están cerca de la excelencia. Un proyecto novedoso basado en el desarrollo de tecnología que, después de años de trabajo, Guillot de Mergelina ha conseguido sacar adelante.
Para que podáis saber qué es Fight Technology y cuál ha sido el camino recorrido por este deportista emprendedor para hacer su idea realidad le hemos hecho muchas preguntas. Por lo todo lo que nos ha contado tenemos la certeza de que perseverancia, paciencia y tranquilidad también son virtudes imprescindibles para los emprendedores. Os dejamos con la entrevista.
SPORTICS: Lleva practicando las artes marciales desde hace más de diez años…¿En qué momento y cuándo empezó a pensar que era necesario desarrollar una tecnología capaz de medir la mejora del rendimiento?
JAIME GUILLOT: En los primeros meses de entrenamiento de cualquier artista marcial o deportista en general, es fácilmente apreciable una evolución tanto física como mental. Esta evolución y sobre todo la percepción de esta evolución es fácilmente palpable. El problema viene cuando los meses van pasando, se convierten en años y las sensaciones que sientes al entrenar ya no son tan notables y el progreso apenas es intuible.
En mi caso particular un día entrenando series de velocidad de pateo, sentía que la velocidad de mis piernas era realmente alta pero desconocía si alguna vez había llegado a esos registros, ni si sería capaz de mejorarlos. La sensación que te invade es de satisfacción sin duda, pero con el tiempo te da la impresión que estás estancado y que no progresas. Comprendí entonces que necesitaba algún sistema que me indicase la velocidad de mis golpes, la frecuencia de éstos, una estimación de potencia aproximada y sobre todo algo que me indicase su correcta ejecución.
SPTCS: ¿Cuál es el camino que ha seguido el desarrollo del proyecto desde que tuvo la idea de crearlo hasta la fundación de Fight Technology? ¿Tenía conocimiento de la existencia de alguna tecnología similar para otros deportes?
J.G.: El camino ha sido un camino realmente complejo y lento. Desde que tienes una idea en la que confías hasta que se lleva a cabo hay muchas dificultades, no estoy descubriendo nada nuevo.
En mi caso, mi primer paso fue tantear la idea con mis compañeros de entrenamiento, amigos deportistas, foros especializados etc. Una vez tuve un feedback positivo, busqué lo que yo no tengo, alguien con conocimientos de electrónica. Esta persona me dijo que el proyecto era viable tecnológicamente hablando. A continuación hablé del proyecto con el Instituto Biomecánico de Valencia, los cuales entendieron que era un proyecto muy interesante pero me ofrecieron unas condiciones de desarrollo y un coste muy elevado.
Así pues, fui al instituto de Automática e Informática Industrial del Parque Científico de la Universidad Politécnica de Valencia, donde conocí a dos investigadores a los cuales les apasionó el proyecto y decidieron desarrollar un prototipo de lo que buscaba. Ellos trabajaban a cambio de un porcentaje de la empresa.
Actualmente se ha incorporado una persona que desde Toledo está mejorando los prototipos ya que es un experto en el uso de nuevos acelerómetros triaxiales.

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